14 de marzo de 2014

Historias de basureros: Arte cubano de La Habana a Miami


Tomas Sánchez, Basurero, 1991 
El expolio de la herencia cultural cubana, sus agentes a ambos lados del Estrecho de la Florida, la mercantilización del arte, la prensa, los coleccionistas e instituciones constituyen un gran basurero que contaminan el entorno artístico al romper el metabolismo entre la labor creativa y el medio ambiente.


Historias de basureros
Arte cubano de La Habana a Miami 



Un jarrón de la dinastía Han desvirtuado ya por el millonario disidente Ai Weiwei fue hecho añicos por un pintor miamense en el Pérez Art Museum. La herejía repercutió por todos los medios de comunicación. El destrozo, el museo, su colección y ubicación nos remiten al Basurero, pintura de Tomás Sánchez. San Cristóbal de La Habana con sus edificios destartalados, bahía contaminada y reservas potables infectadas con aguas albañales se ha convertido en un basurero que se extiende por el estrecho de la Florida hasta la Bahía Vizcaya, Miami y su Pérez Art Museum. En una punta, los apparatchiks arrancan obras de sus marcos en el Museo Nacional de Bellas Artes, en la otra, especuladores poco escrupulosos las compran.

Ramón Cernuda, controvertido hombre de negocios, veritatem arbiter de todo lo beaux arts isleño, compra un Eduardo Abela a un “dealer” desconocido pero -¿sin juicio?- no es minucioso al indagar su provenance. El coleccionista y marchante no parece haber estudiado el libro dedicado a la obra del pintor ni consultado a su amigo el experto Ramón Vázquez, ex empleado del principal museo cubano. Su estrategia de relaciones públicas lo saca airoso. No revela a los periodistas la identidad del vendedor. No indica si previo al  pago (¿en efectivo? ¿en cheque?) cumplió con el requisito que a todos impone: asegurarse del historial coleccionista e investigación de propietarios. La prensa no pregunta si con certeza de legitimidad se hizo evidente la conexión institucional. ¿Se adelantó al escándalo que ya estaba por filtrarse? De la fecha de la transacción ¿cuán rápido la reportó? Mientras más declaraciones hace el galerista, mayores las contradicciones. ¿Cómo puede dar una evaluación de $1,5 millones a CNN si la lista del hurto está incompleta? ¿Cómo -dato significativo- compra a un "dealer" que según declara en la propia entrevista tenia lienzos obviamente arrancados de sus marcos? ¿Dio Cernuda el paradero de las obras al FBI y entregó al malhechor? ¿Absorbe la pérdida financiera sólo con la publicidad que genera su movida estratégica y la posibilidad de una visa de entrada al país que le excluye?  ¿Quién hace periodismo serio y   preguntas impertinentes?  

Los iconoclastas holandeses protestantes en el XVII y los nazis con el "arte degenerado",  hicieron basureros con importantes obras de arte. En los fali della vanità que encendieran los  frateschi inspirados por Savonarola perecieron Botticelli, Fra Bartomomeos y  Lorenzo di Credis.  Todavía se recuperan capolavori robados a la comunidad judía durante la Segunda Guerra Mundial. El propio gobierno francés devolvió ayer a las familias afectadas tres pinturas robadas por los nazis. Una fuente confiable revela que anticuarios europeos rapiñando ruinas habaneras (¿basureros urbanos?) pudieron sustraer del país cuadros de John Constable y Millet para venderlos en Europa a precios millonarios.  Un gran opus europeo fuera de catálogo se obsequió en prueba de agradecimiento por una donación en divisa durante el período de remodelaciones del MNBA.

El londinense Art Loss Register se suma ahora a la búsqueda de los cuadros pertenecientes al Museo Nacional de Bellas Artes. La UNESCO publicó una lista de 77 obras aunque se sabe que el hurto sobrepasa  la centena.  Ignora tan respetada institución el caso del Constable, y el expolio sistemático que viene ocurriendo en la isla a partir del Período Especial. Cabe plantearse: los Sanz Carta, Rodríguez Morey,  Chartrands y Escalera que han aparecido y se venden en Estados Unidos ¿cómo se explican? ¿Estaban en el extranjero? ¿Cómo llegaron al Primer Mundo? ¿Quién ofrece en Cuba los permisos de salida a estos tesoros del período colonial? ¿Quién en el Fondo de Bienes Culturales autorizaba la venta en el extranjero de las antigüedades, artesanía, objets d’art y muestras de ebanistería criolla siglo XIX, muchos provenientes de palacetes habaneros?

La época de la barbarie

Los ochenta y  el Período Especial es “la época de la barbarie” afirma Ángeles de Quesada, filóloga casada con un famoso disidente. Llegó a ver lienzos doblados en cuatro y almacenados en gavetas. Nos relata cómo desde las casas entregadas a la nomenclatura, otras tantas que quedaron abandonadas y depauperadas, se cedían obras sensitivas del patrimonio -muchas en deterioro- a los  extranjeros. Se adjudicaban a precios risibles ya que la demanda miamense y europea se ceñía a los artistas vanguardistas. “No tenían conciencia de su importancia histórica. Rompían con su medio sin cuidado ni sentido moral. A veces me pregunto si era afán de dinero o autodestrucción”.   La identidad nacional se forja a través de procesos artísticos interdependientes, interlocutorios con el medio ambiente, la historia y el lenguaje. La reducción y objetivación del arte es una ruptura metabólica entre el hombre y su hábitat biofísico, su tradición histórica y sociocultural.

Con la pintura al óleo, los artistas flamencos como Van Eyck permiten la movilidad y el comercio de obras de arte. El zenit llega en Venecia con los aceites sobre tela. Es una ciudad cuyo clima húmedo se beneficia de este medio pictórico y un puerto marítimo donde la actividad mercantil aprovecha la venta de chef-d'oeuvre y artículos lujosos. Ha de notarse sin embargo que muchas obras de importancia para “La Serenissima” (Cima, Bellini, Veronese, Tiziano, Tintoretto, Giorgione algunos Canalettos y Guardi) nunca abandonaron el territorio ducal. Venecia fue ejemplo de comercio y respeto al patrimonio.

De Quesada fue testigo de la producción en serie de “Floras” de Portocarrero para dignatarios y ministros importantes. Servando Cabrera Moreno obsequiaba muchas de sus pinturas menos controvertidas al engranaje político. “Era parte del protocolo a seguir” dice la filóloga. La mayor parte de esos presentes han pasado por galerías miamenses.  Rafael Bernal, expulsado como Ministro de Cultura, confirma el testimonio:   “Siempre existió su trapicheo y el desvío de recursos …  de toda la vida, pero ahora parece como una estampida. Todos andan como locos agarrando lo que pueden”.  Agrega: “el arte también sirve para lavar dinero. Como están las cosas últimamente, es más seguro tener joyas y cuadros, que dinero, casas o caballos”. El "trapicheo" que bien guarda Rafael Bernal consiste en la venta de objetos y arte que llegaron a la nomenklatura a través de un saqueo sistemático bajo eufemismo: "Recuperación de Bienes del Estado". 

Arte cubano, mercancía

Con la estabilidad y expansión económica de los cubanoamericanos miamenses en los años setenta, el arte de la isla se perfiló como mercancía a explotar. En los comienzos de los ochenta, Forma Gallery (Marta Gutiérrez y Dorita Valdés Fauli), Meeting Point (Carlos Luis), Vanidades y Bacardí (Juan Espinosa) como centros de exhibición abrieron las trincheras  a los primeros coleccionistas. La llegada de los artistas del Mariel y las actividades de CLAAS en el Metropolitan Art Center del Biltmore (depósito de la Colección Cintas y la mal habida Colección Martínez Cañas puesta luego a la venta) cultivaron un estudio serio del género con José Gómez Sicre, también la superficialidad con fiestas y prensa rosa (Selecta bajo Luis Del Asco y El Nuevo Herald con Patricia Duarte). Con el poder social de Dolores Smithies en Sotheby’s, la bonanza miamense, el Museo Cubano y la popularidad de la cubanalia, los precios de la mercancía se dispararon. Cuba exportaba arte a través de agentes en Cancún, México.

En una muy bien pensada estrategia que comenzara en un bazar organizado por el propio Ramón Cernuda, su factótum Carlos Luis y otros parvenus, se comprobó que el arte cubano era un producto codiciado. La subasta en el Museo Cubano en Miami fue una prueba, un “test-run” mercadotécnico sobre las posibilidades del producto y su acogida. Tenía su nicho. El debate que dio al traste con el Museo Cubano enfrentó a la intransigente Fundación Cubanoamericana, empleados como Miñón Medrano y mercenarios muchos, contra el exilio joven progresista. Vino la división a raíz de la venta  -no por decisiones curatoriales- de obras de artistas residentes en la isla. Ramón Cernuda quiso crear un simulacro de Sotheby’s para los nouveaux riches miamenses. ¿Posibles clientes?

Con la intervención de la Colección Cernuda por el fiscal federal Déxter Lehtinen y la ultraderecha, el comercio con el arte cubano pasó a ser considerado intercambio de información. Fue decisión de un juez federal la que liberó el arte del bloqueo económico Helms-Burton.  Las instituciones culturales (museos, universidades, bibliotecas) ya eras prescindibles. El arte como información permitiría que las pinturas se difundieran como mercancía en el mercado libre. La actividad capitalista hace posible el intercambio de derechos propietarios dentro del marco contractual que ocurre en una transacción, así los derechos sobre una pintura.  

Al poco tiempo nació la galería Cernuda Arte. De vendedor de enciclopedias y cursos de inglés, el cubanoasturiano se reinventó como marchand d’art, coleccionista e historiador experto en arte cubano. Ya por esa época Nina Menocal (NinArt de México) se erigía como sacerdotisa de la contemporaneidad cubana con los Volumen I.

Fue la época en que la burguesía, los “politically correct”, los Demócratas miamenses y la Izquierda colgaban Mendives en sus paredes, fumaban puros, tomaban mojitos y bailaban al compás de Buena Vista Social Club. Compraban arte de la isla como certificado de validez intelectual, ideológica y actualidad política. Eran artefactos de consumo para ostentar. A través del mercado, un Manuel Mendive, un Roberto Fabelo, un Kcho eran pruebas de martirologio, stigmatas compradas, ser contracorriente pero parvenu con impecables credenciales de flamantes autos alemanes y Rolex. 

Y cómo se llena un basurero

En el basurero La Habana-Miami, se acumulan las falsificaciones de la Vanguardia cubana hechas en el habanero barrio Santa Fe, los certificados comprados a los así llamados expertos miamenses, las páginas de catálogos donde obras malversadas a legítimos propietarios se "limpiaron" en el extranjero. Allí entre los escombros están los permisos de salida Cuba firmado por funcionarios corruptos, allí están las botellas y los hors d'oeuvres de las fiestas donde los médicos, constructores coleccionistas miamenses se autofestejaban por sus nuevas adquisiciones, todos tenían apellidos compuestos. Allí están las cenizas de todos los puros que se fumaron los diplomáticos que expoliaron el patrimonio cubano. Se ven en el basurero tomasiano los escombros de tantas galerías que abrieron y cerraron, de la feria ArteAmérica y los cabarets donde se vendieron humidores pintados por el convicto Ernesto Milanés, figura clave en un cartel cubano de drogas. Se ven en llamas las propuestas (palabra de moda) de "artistas emergentes", proyectos conceptuales de la Bienal de La Habana, vídeo art de los que traían al antiguo MAC de Ella Fontanals donde se invitaban a los galanes Venevisión. En otra pira arden los catálogos y reseñas a cargo de las curatrices miamenses y los engendros neoyorquinos. Todos son historiadores de arte y curadores. El sustantivo ha perdido todo referente. Se autoseñalan como expertos, curadores y peritos consultores. Saben bailar bien y con gracia caribeña, picaresca, se venden como si casi egresados del Courtauld. 

Guillotinados entre los escombros 

Entre las fogatas que coloca Tomás Sánchez en la distancia vemos arder los cadáveres guillotinados en la Place de la Concorde, “siquitrilla’os” en la Plaza de la Revolución y los tribunales miamenses. Es la hoguera de la vanidad. Allí se queman efigies: el Granma con fotos de los ministros defenestrados, Vivian Mannerud y John Cabañas, agentes de viaje “desagenciados”, Robertico Robaina, ahora pintor colega con los lienzos de Nisnoska Pérez y Luis Posada Carriles, Edmundo García (comentarista cultural) y Max Lesnik sin Réplica ni micrófono. Arden las páginas de Selecta y Ana Remos con fotos de los coleccionistas que fueron directo del cóctel a la cárcel: Carlos Piña, los López-Saldise, Rafael  Corona, Raúl y María Elena Plasencia, Humbertico Hernández, Raúl Masvidal, Remedios Díaz-Oliver, los Recarey, Pradito, Céspedes y otras luminarias. En la ignominiosa fogata del olvido arden los directores y editores del Nuevo Herald y estrellas de la pantalla que del eclipse pasaron a agujeros negros. ¿Quién recuerda a los pobres Liz Balmaseda, Carlos Verdecia, Norma Quintero, Lucy Pereda, Enrique Gratas y Jorge Gestoso? Los “siquitrialla’os” son parte de los despojos de una cultura autodestructiva que entroniza la avaricia, deifica el dinero, fetichiza la mercancía, glorifica el egoísmo y la competencia. Se crea una hagiografía de los poderosos. Su presencia en las invitaciones dan validez a los eventos. Ellos se autolegitiman fotográficamente junto a otros acaudalados o con pedigrí establecido. La industria del arte es cómplice y máscara de estos manejos de poder. Existe una relación simbiótica entre la base económica, el poder desafiante y el espejismo comprado, narcisista, de la prensa, los iconógrafos. Pocos reparan en que el basurero Miami-La Habana es un basurero periférico, los ejes del poder económico, político, mediático y artístico son móviles e inestables. 

Allí, con los fragmentos del jarrón Han nos encontramos las obras prometidas a una subasta recaudatoria cuyos fondos serán dedicados a la defensa legal del miamense irreverente ante Weiwei, chino disidente acaudalado, “darling” de las ferias suizas. Junto a los marcos de las pinturas robadas al museo habanero, veremos las cenizas de El Fénix de Mendive quemado por un iracundo en la subasta del Museo Cubano, los restos de ron y desechos de la fiesta con la orquesta Cortadito en el PAMM “para celebrar a Amelia Peláez”. El museo miamense en una sala de fiestas, apunta Rosa de la Cruz.  Veremos los catálogos Sex in the City, muestra de arte homoerótico cubano organizada por un "darling" de la prensa anticastrista miamense. El comisario, adicto al lente y al micrófono, de paso por Miami sin  haber roto con Cuba,  organiza exhibiciones estilo succès de scandale en aquel país. El pasado 20 de octubre se reunia con una comision de delegados de Harvard en el ISA para conversar sobre su  Sex in the City. Manipula a los medios del exilio enarbolando la palabra “represión”. ¿Por qué la ilustre prensa no pregunta a Pedro/Peter/Piter/Piotr Ortega la razón por la que el lanzamiento del catálogo no se hizo en Acacia sitio de la exhibición? ¿Por qué Roberto Fabelo no abogó –dado su poder y amistad con el comisario que lo incluye en la muestra- para realizar el evento en un foro importante? ¿Por qué Ortega no viajó a La Habana al lanzamiento si en realidad se encuentra de visita?

El basurero y contaminación de los Everglades, cortesía en parte de la familia Fanjul, rapprochés con el gobierno habanero, así como el desastre ecológico cubano emanan de una misma organización socioeconómica y una visión cultural del hombre. De allí parte la concepción contemporánea del trabajo, su productividad, medida de eficiencia y la actividad creativa en relación a su entorno. La expansión económica no cree ni de relaciones hombre-arte ni hombre-medio ambiente. La visión capitalista y feudalista-dependiente toma decisiones a corto plazo tanto en el arte, como en  tierras protegidas o en la utilización de recursos naturales. La ley de retorno marginal por unidad de inversión o costo marginal rige, ciega, toda medida a tomar. Las empresas capitalistas y sus aliados gubernamentales tienen a su disposición agentes de manipulación a la prensa (relaciones públicas) para evitar las preguntas meticulosas, la investigación y las averiguaciones que pudieran colocarles en situaciones embarazosas.

¿Qué relación establecemos entre el arte y el medio ambiente? El arte es parte del "humanscape", el paisaje humano, el cambio cultural que realiza el hombre dentro de su entorno.  El arte se entronca al trabajo como acción social, un diálogo que establece la colectividad con la naturaleza.  El arte, como el trabajo, desarrolla la autoconciencia a través de y mediante la materialidad.  Ambos sirven para hacer el mundo inteligible y para la autorevelación en el mundo. La ruptura de este metabolismo entre el hombre y su ambiente biofísico se nota en el desfase en las actividades catabólicas y anabólicas en nuestra sociedad. Lo que queda es un basurero de obsolescencia programada, especulación con la plusvalía, explotación, concentración de poder político, mediático, económico e institucional, modismos en el arte, materias recalcitrantes (no biodegradables), la trivialización y mercantilización de la creatividad para producir productos de consumo. Los basureros no son más que los desechos pertinaces de una cultura y organización social autoaniquiladoras. 

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15 de febrero de 2014

Arrodillada: ¿Dónde está la paz en Venezuela?





Arrodillada: ¿Dónde está la paz en Venezuela?




La represión del chavismo contra la juventud universitaria encuentra respaldo oficial con Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Cuba. Las mujeres como la que presentamos en este video y la diputada María Corina Machado dan un paso decisivo contra la arbitrariedad y la censura patriarcal. Blandiendo el pacifismo y el pluralismo desafian las armas de los soldados bolivarianos, los colectivos y los Tupamaros. Los estudiantes cuestionan las doctrinas, la mujer abraza el misterio de la alteridad y se alza contra los que asesinan universitarios, sacerdotes y enculan, literalmente, con rifles a los adolescentes. El chavismo penetra -sodomiza- con violencia machista a los que osan cuestionarlo. 


Durante el movimiento "Occupy", los jóvenes estadounidenses y europeos  dejaron establecido que existe aún una conciencia cívica y moral en Occidente.  Las universidades son los núcleos de debate y replanteamiento sociopolítico. Sucede ahora en Venezuela. Incomodan en este caso a los caudillos disfrazados de "progres". Ocasionan molestia a la burocracia intelectual establecida, la industria cultural de la Izquierda. 

Ante el vacío creado por la caída del bloque soviético, los satélites de La Habana vendieron su retórica anti-yanqui a un aparato intelectual machista,  mayormente desgastado, sediento de legitimidad.  Richard Gott (periodista expulsado de The Guardian y ex agente de la KGB), Greg Grandin de la Universidad de Nueva York, Oliver Stone y Tariq Alí de Verso Books y el New Left Review se afanaban en búsqueda de héroes míticos que, quijotescos, se rebelaran contra el Imperio. Buenos comerciantes, sabían que estos coloridos personajes eran un espectáculo entretenido. Aseguraban buenas ventas, status y permanencia en sus trincheras ideológicas. Se colocaron como teóricos de un circo. Fue Tariq Alí quien en competencia de necedades con George W. Bush, declaró a Cuba, Bolivia y Venezuela como "el eje de la esperanza".  Grandin, profesor de historia en NYU muestra en su sitio web al caudillo venezolano recomendando su libro Empire’s Workshop.  El avalador fue un populista que dejó a sus familiares una fortuna de 2.000 millones de dólares en su paso de teniente coronel a Presidente. Los herederos se colocan entre Lorenzo Mendoza de la Polar y Juan Carlos Escotet. Chávez con su gran conocimiento y manejo del idioma inglés hace la recomendación bibliográfica risible. Grandin es como el adolescente americano que se toma una foto o logra que una estrella de Hollywood se retrate con su libro.

 Es así mismo cuestionable la aseveración del brooklinense en The Nation que Chávez dejaba atrás “lo que puede calificarse la nación más democrática del Hemisferio Occidental”.  Las democracias en Canadá, Chile y Costa Rica se desaparecieron de las Américas para Grandin. Una nación dueña de la poderosa empresa Citgo en el corazón del capitalismo yanqui no es “the last global bastion of the Enlightenment left (sic)” el último bastión de la Izquierda ilustrada como alega en su artículo en The Nation. No lo es un gobierno que permite al caudillo y a sus oligarcas acumular miles de millones de dólares en cuentas extranjeras y comprar propiedades en la ultraconservadora Miami. Puede por el contrario antojarse un bastión de corrupción cuando establece redes con los narcos de Colombia como lo vimos en el caso del “Turco” Makled. No es ilustrada la nación que niega la posibilidad a los sindicatos y, como condenara Noam Chomsky, apabulla el poder judicial independiente en el caso María Lourdes Afiuni. No lo es cuando el Partido Socialista francés critica su récord de cierre de estaciones de radio, periódicos independientes y multa a canales de televisión críticos al sistema. Sin manejar estadísticas, estos ideólogos poco rigurosos no observan que con el alza del precio del petróleo la bonanza no se tradujo en un descenso sustancial en el índice de pobreza ni de desempleo. El chavismo sin embargo logró bajar la producción total de barriles de petróleo por día, incrementar la deuda nacional, cosa inaudita, ocasionar estrecheces de alimentos y hasta de energía en un país petrolero. Paulatinamente se fue registrando una inflación que ningún sistema de ayuda a la población puede subsanar. La crisis ha llegado a tal magnitud que la revista Smithsonian informa que entre los atracos que se reportan en Caracas, los cacos proceden hasta cortar y robar el cabello a sus víctimas, luego lo venden.


Las autoridades de Nicolás Maduro a empujones y sin orden judicial echaron de un avión a Leopoldo López, líder de un partido político. Expidieron luego una orden de arresto en su contra. La acusación: organizar una actividad protegida por la Constitución -marchar  pacíficamente-. A un poco más de 48 horas, la contrainteligencia allanó -y con armas de fuego- las oficinas de Voluntad Popular, destruyendo el sitio y arrestando sin causa a Darío Ramirez, concejal de Sucre.  La prensa norteamericana, sin ofrecer contexto, se refiere a López como "prófugo". Caracas ha expulsado a varios diplomáticos norteamericanos al manifestar su preocupación ante la muerte de estudiantes universitarios.  La OEA emitió también declaraciones sobre los acontecimientos. Alí, Grandin, Gott y otros apologistas de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensas de la Humanidad con el veterano Silvio Rodríguez de vocero sienten la mano de la oligarquía y el "fascismo" en la crisis de legitimidad que enfrenta la quimera bolivariana. Su ceguera no les permite ver el rechazo estudiantil tanto a la decadente Cuarta República como a los ideales traicionados y los abusos de la Quinta. Los intelectuales y artistas no van a admitir lo comprobado por los periodicos europeos: tres agentes de la policia política (Servicio Bolivariano de Inteligencia) fueron responsables de la muerte de tres estudiantes el pasado 12 de febrero.  

La hegemonía yanqui sin duda puesta de manifiesto en Vietnam, Allende e Irak engendró una Izquierda institucional dogmática e inflexible. Nunca se sometió al autoanális. Se erigió como una factoría de modelos, patrones y retórica predecibles. A la venta: libros, conferencias, paneles. La recompensa: un mundo burgués donde existe la estabilidad de catedrático, analista o periodista de línea establecida. Nunca se plantearon -ideólogos Primermundistas- la complejidad de Latinoamérica y que el caudillismo populista no es una respuesta válida. No exploraron la posibilidades de experimentos colectivistas dentro de sociedades abiertas y liberales, el socialismo libertario, el anarcosocialismo, las plataformas del Partido Verde, los partidos laboristas escandinavos y los partidos socialistas y social-demócratas como los de Dinamarca que han tenido éxito rotundo en desarrollar economías mixtas. Los líderes súpermachos de gobiernos falocéntricos en América Latina son la solución que contemplan estas mentes varadas en la Guerra Fría, al menos son los que que más libros venden en su mercado.

La cobertura de las protestas venezolanas en los medios de comunicación Primermundistas es espejo de sus prejuicios hacia Hispanoamérica. La "edición" que hiciera The Chicago Tribune del primer cable de Reuters es sintomática de la tozudez editorial proclive al chavismo. La nación que ocupa el cuarto lugar entre los suplidores de crudo a los Estados Unidos se conmociona. Es a los dos días que se le dedica algo de atención editorial dando, por supuesto, prioridad a la ola de frío y a las olimpiadas.

Son menos los que han observado la mordaza impuesta por el gobierno de Nicolás Maduro a la prensa televisiva y el silencio del grupo Cisneros en reportar los abusos maduristas contra el derecho de libre expresión de los estudiantes venezolanos. Twitter ha venido a reemplazar a los medios tradicionales al documentar en vivo las fechorías de los colectivos,  comandos extraoficiales que ya suman más de cien. Por fin Gustavo Cisneros manifestó su apoyo al Presidente Maduro y como “quiere vivir en Venezuela” (¿traidor al Upper East Side?) dijo: “quiero contribuir de corazón con el Plan de Pacificación Nacional”.  El certamen de las mises puede ya respirar en paz. Osmel Sousa y su red de explotadores de la mujer pueden descansar tranquilos. Tariq Ali, Gott y Grandin han quedado del mismo bando del plutócrata Cisneros, mercaderes todos: unos vendiendo libros y revistas (Verso Books, New Left Review, Holt Henry), el otro un canal de televisión, un certamen de belleza y redes telefónicas. Los estudiantes, a diferencia de la izquierda institucionalizada y los oligarcas, tendrán la posición crítica de los abanderados europeos en el 1848, 1917, el 1968, los Indignados y el movimiento Occupy.



24 de enero de 2014

Quien tiene dineros, compra panderos: El caso Isaías

Los hermanos Isaías que a través de Luis Isaías y su TMA-TIG LLC están asociados a CNN. Aparecieron en la lista INTERPOL y han sido vistos con recelo por nuestro Departamento de Estado según telegramas divulgados por WikiLeaks


Quien tiene dineros, compra panderos


TINTAYVENENO.COM INVITA COMENTARIOS, INFORMACIÓN Y DOCUMENTACIÓN SOBRE ESTE TEMA. TODAS LAS CONTRIBUCIONES SERIAS SERÁN PUBLICADAS. SE DA ESPACIO A OTROS PUNTOS DE VISTA. 

Explotó una bomba que junto a Bob Menéndez implica a los banqueros ecuatorianos Isaías y quizás a CNN. Quien dineros tiene, sus recursos emplea  para invertir y ejercer control (¿indirecto o directo?) en canales de televisión norteamericanos así como para producir y transmitir programación en CNN. La ciudadanía no es obstáculo. Quien dineros tiene, al periodismo entra con ilustre pasado como prófugo de la justicia, recelo de nuestro Departamento de Estado y presencia en la selecta lista INTERPOL. El Isaias Group, informa The Miami Herald, es "afiliado de CNN". Opera con otros asociados la MIAMI-TV  TeleMiami y bloques de programación o estaciones en Nueva York, Tampa y Orlando: http://www.hispanicpost.com/business/page/36/?__rmid=a_first_south_florida_viewers_-181417504.html  
   
Quien dineros tiene compra panderos como Cynthia Hudson. Hudson y Eduardo Suárez buscan copiar en CNN el modelo que intentaron crear en MegaTV con el empresario Alarcón. Quien dineros tiene compra influencia de panderos políticos como Joe García y Bob Menéndez  (hecho documentado por los récords de donaciones electorales). Los hermanos Isaías, banqueros ecuatorianos, tienen intereses en CNN a nombre de Luis Isaías de TMA-TIG LLC en sus oficinas del 1728 Coral Way según la División de Corporaciones del Estado de la Florida. La alianza se ha confirmado en un comunicado de prensa en el sitio CNN: http://cnnpressroom.blogs.cnn.com/2013/04/01/cnn-latino-continues-to-expand-in-key-markets/

Según la documentación de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC por sus siglas en inglés), François Leconte que se describe como empresario, adquirió la licencia del canal 11 en el 2005 y se la arrienda a MIA TV LLC. Leconte es el dueño y presidente de la Paramount Broadcasting Communications que se describe como “network of televisions servicing the Caribbean communities in the US as well as back home." El dueño de la señal se halla afiliado a la Minority Development and Empowerment, Inc, institución que ayuda a los inmigrantes caribeños. Leconte dice que no ve conflictos y que es asimismo promotor de la estación de televisión haitiana.    http://www.fccinfo.com/CMDProEngine.php?sCurrentService=TV&tabSearchType=Appl&sAppIDNumber=1505035  . 

La más reciente información en el FCC reza con el nombre de Monsieur Leconte y modifica el permiso BMPDVL-20110829AAC extendido a Leconte en materia de construcción.   MIAMI TV LLC,  MIAMI TV Holdings LLC y MIAMI TV Productions, LLC toman las decisiones empresariales y editoriales (programas y contenido) de la estación. Con el estado de la Florida, no especifican dueños ni directivos en los documentos oficiales, sólo un agente corporativo de apellido Wells en Biltmore Way, Coral Gables. En estudios preliminares, no se encuentran informes o permisos o contratos de alquiler de licencia en los archivos de la FCC. José Carlos Prado que hubo de aparecer como copropietario ha tenido serios antecedentes penales: http://law.justia.com/cases/federal/appellate-courts/F2/777/248/117442/       

No queda clara hasta ahora la participación de Luis Pérez, Gerardo Necuzé y Manny Enríquez que aparecen como empresarios de Pasteur Medical Center, Pasteur Medical Partners, Pasteur Investment Group en el grupo que gesta CNN Latino Miami. Lo que queda claro es que  María Elvira Salazar, periodista empleada de CNN, es también la cara visible de Pasteur Medical Centers en avisos comerciales. En el mundo civilizado de CNN, no logramos ver a Wolf Blitzer ni a Anderson Cooper en revistas anunciando clínicas cubanas.



Se sella la alianza entre Pasteur, Gerardo Necuzé y Luis Pérez, Cynthia Hudson (CNN) y Luis Isaías representando al  Isaías Group. Faltan los Prado.



Comercial de la periodista Salazar, empleada de CNN, para Pasteur Medical Center, inversionistas en CNN Latino


Hoy la NBC ha revelado una posible investigación al pandero senatorial de los Isaías, el cubanoamericano Bob Menéndez. En Coral Way salieron a por ayampaco.     
http://www.nbcnewyork.com/investigations/bob-menendez-federal-probe-nj-senator-i-team-241721381.html     

El caso Filanbanco de la familia Isaías en Ecuador es complicado y el proceso judicial un laberinto. Se alega que la entidad ya traía deudas millonarias antes de ser tomada por el Estado y que los empresarios, según informes y una auditoría de Deloitte Touche  (no agente del comunismo) http://www.telegrafo.com.ec/justicia/item/deuda-de-hermanos-isaias-es-desconocida.html   no manejaban con atino la institución bancaria. Deloitte no pudo emitir opiniones certeras de los dos años previos a la crisis.    http://www.filanbancocase.com/caso-filanbanco-the-history-of-an-injustice/documents-and-proof/      William, el mayor de los hermanos, como el resto de la familia, no era especialista en finanzas. Su métier era la industria textilera.  Se les acusó más tarde de falsificación de documentos y de tener cuentas secretas en Gran Caimán. Sin entrar en materia de culpabilidad, nuestro Departamento de Estado mostró gran recelo hacia los susodichos empresarios.

En un cable divulgado por Wikileaks, los diplomáticos de nuestro país expresaban descontento ante los comentarios entremetidos de Correa hacia los medios de comunicación. No calificaban como sanas las críticas del Presidente a las estaciones de Roberto y William Isaías. Tildaba Correa las posiciones editoriales en su contra como  “representa[r] los intereses empresariales”. Observaron sin embargo el apoyo popular a la expropiación de las estaciones Gamavisión y TC Televisión por la Agencia de Garantía de Depósitos. Estas aseveraciones se confirmaron independientemente en un balanceado reportaje del Washington Post. Al parecer, la censura de Correa que llevara a nacionalizar las estaciones no tuvo que ver ante los ojos del pueblo con el defalco que se le achaca a los banqueros ahora residentes en Miami.

Los Isaías eran tópico de otro cable revelado por Wikileaks. Kristie Kenney escribía al Departamento de Estado que a los hermanos Isaías “se les permitió comprar una salida segura del país”. Recomendaba que a los banqueros se les negara estadía en Estados Unidos. Linda Jewell, ex embajadora estadounidense. ha manifestado que “el hecho que los Isaías vivan una vida de lujo en Estados Unidos mientras que sus depositantes sufren en Ecuador es, desde el momento de su fuga, un punto de consternación para Norteamérica”. 


El eje de la controversia financiera en Ecuador

Don Guillermo Lasso, hombre de capital, nunca ha militado dentro del campo izquierdista ni ha sido aliado de Rafael Correa.  Su Banco de Guayaquil, en fusión con Fondos BG y Seguros Río Guayas no cerró sus puertas ni tuvo que acudir al rescate. Los depósitos de sus clientes no se vieron afectados durante la crisis financiera que ocurriera bajo la presidencia de Jamil Mahuad. Lo propio podemos señalar de los Acosta, dueños del banco más antiguo de Ecuador, el Pichincha. El grupo financiero de los Acosta es propietario de bancos en Perú, Colombia, España y cuenta con agencias en Panamá y Miami. Durante la crisis, el gobierno nunca acusó a los Lasso ni a los Acosta de conducta delictiva. No tuvieron que salir del país. Como durante el colapso de Wall Street, los Isaías se beneficiaron de un rescate del Partido Social Cristiano. Los bancos de Wall Street pagaron sus deudas. En un sistema capitalista, se rinden cuentas por los manejos de la empresa privada. Cabe preguntar: si otros bancos y los otros empresarios continúan operando en Ecuador, ¿no es ahora cómodo ampararse en alegatos de persecución política para justificar las malas decisiones empresariales?

En http://tintayveneno.blogspot.com/2013/02/lo-que-quedo-por-decir_226.html  Tinta y Veneno investigaba la presión que ejerciera el Senador Bob Menéndez al Center for Medicare Services a favor del generoso oftalmólogo Salomón Melgen de West Palm Beach. El galeno le llevaba de paseo a Republica Dominicana y contribuía a sus campañas electorales. Se revela que entre las solicitudes para viabilizar trámites de inmigración, Bob Menéndez de New Jersey presta atención especial a otros contribuyentes que no viven en su estado: los Isaías. Ignorando los telegramas al Departamento de Estado, la lista de Interpol informa una vocera del cubanoamericano: “El Senador Menéndez cree que los hermanos Isaías eran perseguidos políticos en su país”. Por supuesto, para muchos nos encontramos frente un caso de lucha contra el "comunismo internacional". Quien tiene dineros, compra panderos.    






2 de enero de 2014

Los que entre el humo caminan

 


Cannabis sativadior en el Vienna Dioscurides del siglo VI dC


Los que entre el humo caminan 
El pasto del letargo



Como incienso de un botafumeiro, una niebla espesa cubre el estado de Colorado. Desafiando la nieve, miles de consumidores dieron la bienvenida al 2014 en interminables filas. Adquirían hierba mágica de jardines encantados. Estudiosos en materia botánica compiten con el herbolario de Shên Nung, Avicena y el jardín de Sor Hildegard von Bingen.  De pronto proliferan las diferentes especies del género cannabis para usos, sabores y aromas diversos. Los historiadores se remontan a Taiwán, repasan a Heródoto y remueven las prácticas litúrgicas de judíos y cristianos. Los facsímiles del Vienna Dioscurides se distribuyen por la Red.

Aprobar la venta de marihuana en Colorado y Washington (ya puede adquirirse por prescripción facultativa en muchos estados) fue una decisión capitalista. Arrebataron la clientela a los cárteles de Sinaloa, Juárez y Tijuana. Escuchar a un entrevistado por el equipo “60 Minutes” analizar el potencial del mercado y las técnicas para la expansión y diferenciación de su marca y línea, nos permite apreciar la racionalización empresarial que se mueve tras el mercadeo de un producto asociado a la contracultura.

 
 
El cultivo y uso de la marihuana en Estados Unidos comienza con colonos como George Washington que la siembra para confeccionar soga. William O’Shaughnessy como terapia médica trajo a los estantes farmacéuticos un potente extracto. Con el paso del tiempo, algunos estados hicieron colocar el letrero “veneno” en los recipientes. El cannabis fue un “narcótico de moda” según el New York Times. A finales del siglo XIX los salones para su consumo eran frecuentados por la alta burguesía.


Extracto que llenara los estantes de las farmacias estadounidenses luego clasificado como veneno

 
Estudiosos como French, Earlywine y otros indagan la complicidad entre los millonarios William Randolph Hearst, Andrew Mellon y los DuPont que vieron en el henequén y la marihuana competencia y amenaza a sus inversiones en el tipo de papel desarrollado para imprimir periódicos. Echando al olvido los elegantes salones de la Belle Époque, comenzaron una campaña de horror ante las violentas consecuencias del frenesí marihuanero.

La despenalización de la marihuana en Washington y Colorado es una brújula. Paulatinamente otros estados, como ha sucedido con los matrimonios gay, tomarán medidas similares. ¿Es derecho o narcosis? Ambos. El derecho a tomar alcohol, a los videojuegos, al cigarrillo, a los adictivos refrescos y comidas en los tugurios de hamburguesas, a la bazofia televisiva, el consumismo de baratijas que adquieren en bazares llamados “malls” contribuyen a una población anestesiada. Poco a poco se otorga el derecho a otro estupefaciente, se crea una industria lucrativa y los cofres estatales se benefician. Se destruye la línea de productos a un vecino: México. 

Y si de uso recreativo se trata, ¿quién plantea el uso recreativo de los nuevos ansiolíticos rusos como el Selank y el Afobazole? ¿Por qué no se da libertad a un esparcimiento -jolgorios, bacanales- con Xanax y Serax, con el mismo Klonopin? ¿Tendremos que ir a Colorado para utilizar el antioxidante ansiolítico Mexidol?

 
Acaba de publicarse la lista Forbes de multimillonarios. Vieron en el 2013 sus ingresos escalar a ritmo precipitado. El salario mínimo sin embargo sigue congelado. Estados Unidos necesita un bálsamo que adormezca la conciencia de fragmentación, dislocación y enajenamiento. Cuando Obamacare es un desastre, la violencia ocasionada por las armas de fuego no amaina, los estudiantes norteamericanos continúan en un pantano según confiesa la Ministra de Educación, el ciudadano necesita el pasto del letargo.

 
Una sacudida puede desbalancear un sistema o bien sacar a la población de la modorra.  Estados Unidos ha desarrollado  ritos analgésicos ante los "shocks". ¿Una matanza? Se organiza una liturgia interconfesional que se cierra con el himno “Amazing Grace.” ¿Un ciclón o desastre? Los cantantes y los actores de Hollywood se reúnen para un concierto recaudatorio y autopromoción. ¿Una tragedia que se evita con heroísmo? ¿Una injusticia o situación de pobreza donde interviene la generosidad extraordinaria? La prensa le otorga  “air time” y una invitación a la Casa Blanca. Los más heroicos y sacrificados aparecen en campañas políticas o en el balcón durante el discurso anual “Estado de la Unión”. Los narcóticos como la sobrealimentación, el alcohol, las armas de fuego y los juegos violentos funcionan para la desensibilización sistemática. A pesar de vivir en condiciones estresantes como la pobreza, injusticia, desigualdad y un gobierno sordo, la ansiedad correspondiente logra reprimirse. Vive ahora el pueblo en lucha contra el anonimato y la marginalidad intercambiando “selfies” y frases anodinas en las redes sociales.
 
 
Un pueblo anestesiado
 

 

El capital hegemónico que controla la política y los medios de comunicación oligopolistas, establece parámetros de regimentación y homogeneización. Se valen del diseño industrial, la programación mediática, la promoción, la masificación y la reificación.  Vemos aumentar su arsenal con otro estupefaciente, la marihuana. El letargo hace difícil la toma de conciencia de sí, la autorreflexión y las posibilidades de acción política.

En diciembre -ha pasado al olvido colectivo- se anunció que una exploradora inglesa hubo de localizar al fin los míticos jardines de Babilonia. Aquellos arqueólogos que estudien el siglo XXI entre montañas de botellas plásticas, ruinas de edificios mal construidos, latas de refrescos, bolsas plásticas y videojuegos encontrarán extraños viveros -no invernaderos- de pasmosa artificialidad industrial. Restos de cannabis sativa les harán pensar que fue el nuestro un siglo de chamanes y ceremonias derivadas de los dacios y escitas. Fueron otros los ritos que, adormecidos, nos hicieron caminar, sentidos embotados, entre el humo de la produccion ideológica que sostiene al poder oligarca. Nos dieron el pasto del letargo. 




24 de abril de 2013

Alfredo Guevara: La muerte de un burócrata

Un dandy de la canción en Muerte en Venecia. Alfredo Guevara, comisario, en su mente homme de l'art et d'idées, que con el cine  fue ingeniero de propaganda

AGRADECEMOS  A  NUESTROS  COLEGAS  DE  CUBANET.ORG  Y   CUBAENCUENTRO.COM  CON  OTRAS  VERSIONES  DE  ESTA  NOTA.  DAMOS LAS  GRACIAS  POR  ABRIRNOS SUS PUERTAS Y FOMENTAR  EL  INTERCAMBIO  DE  IDEAS.


Alfredo Guevara:  La muerte de un burócrata


Tal es el poder de la imagen que el perrito y la chaqueta sobre los hombros sintetizan para muchos el itinerario del recién fallecido Alfredo Guevara. Quentin Crisp resaltaba en un entorno verde olivo. ¿Subversión? No. Aquello que merita reflexión quedó escondido tras ademanes y artificios.  Sus afectaciones y excentricidades teatrales en épocas de la UMAP y las depuraciones eran privilegios correspondientes a su cargo, alardes de nexos con la cúpula. Guevara era estratega en el juego de la propaganda. Lenin en conversación con Lunacharskii llegó a afirmar que el cine era “el arte más importante para nosotros”. 

Sergio Eisenstein en cada escena de ¡Huelga! llega a comunicar con pasión dramática la humanidad de  la desigualdad, injusticia y explotación, elementos que llevan a la lucha de clases. Con la expresión directa de actores sin adiestramiento formal, una fotografía simpar, el corte, edición y montaje nos hacemos parte del fervor proletario. La Unión Soviética contaba con el talento de Eisenstein, genio que dejó una huella profunda en la cinematografía occidental. Dziga Vertov transformó los noti-documentales llamados Kino-pravda. Su influencia se sintió en cinéma vérité. Su hermano Boris Kaufman recibió un Oscar por el film On the Waterfront (Nido de ratas, La ley del silencio). Colaboró en Hollywood con Elia Kazan y Sidney Lumet.  Pudovkin, otro gigante del séptimo arte, estrenó en el 1926 la gran producción Madre.  Los afiches de estas películas y la actividad visual de los maestros del Constructivismo Soviético se estudian aún en los programas serios de historia de arte. Cuba no contó con esos colosos creativos. Se  colocó en el mapa gracias a un acoplamiento favorable de fuerzas culturales durante los años sesenta. Alfredo Guevara supo aprovechar ese marco histórico para su auto-promoción y la estructuración mediante el cine de la mitología y retórica revolucionarias.

José Goebels, dramaturgo, graduado de Heidelberg (no de la Universidad de La Habana en el período caótico de Grau), utilizó para esparcir la ideología Nazi todo un imaginario estudiado. Para plasmarlo al cine contaba con la visión de Leni Riefenstahl, creadora de Triunfo de la fe y las laureadas Olympia y Triunfo de la voluntad. Sin una tradición de música seria (salvo los heroicos esfuerzos de María Teresa García Montes en Pro Arte Musical), Guevara así como las instituciones culturales de la isla tuvieron que echar mano a la Nueva Trova. No había un Wagner en Cuba. Para un occidente que se rebelaba contra la Guerra de Vietnam, creaba la cultura “hippie”, organizaba las manifestaciones del ’68, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés así como las producciones del ICAIC adquirieron grandiosa estatura.

Dentro de un proceso que al mejor estilo Savonarola hacía piras de libros (vienen a la  mente Jorge Mañach, José Lezama Lima,  Guillermo Cabrera Infante, Lidia Cabrera,  el aislamiento de la poetisa Dulce María Loynaz, la censura del pintor Cundo Bermúdez), Alfredo Guevara se erigió como figura intelectual en París. Desde su puesto en la UNESCO protegió a la escritora Zoé Valdés y al promotor Pepe Horta. Hizo oídos sordos a las quejas de Lou Lam sobre la producción y exportación desde Cuba de obra falsa asignada como autógrafa a Wifredo Lam. Le sometieron pruebas.

Aprovechó el intercambio cultural con Estados Unidos para publicar un exagerado ensayo en Cernuda Arte. De forma ofensiva a los estudiantes de historia de arte, comparó chez Cernuda a un pintor  formulario e inconsistente de la habanera Galería Acacia al veneciano Canaletto. Se quiso (en gastadas palabritas) “abrir un espacio”. Pudo haberse establecido una simbiosis de intereses: comerciales por parte del marchante respondiendo a legítimos fines capitalistas y de sombras chinescas con el apparatchik cuando en un momento que quiso proyectar la imagen autocrítica y de apertura. Quiso reescribir su historia. Si Guevara publicó en Norteamérica, nunca sin embargo abrió las puertas de su país a los artistas de importancia que allí viven. Siguió las pautas culturales establecidas. Acacia nunca ha mostrado a Julio Larraz, Emilio Sánchez, Miguel Padura a la parisina Gina Pellón, ni al propio cubano-afroamericano Emilio Cruz. En Estados Unidos le escucharon y leyeron su ensayo sin referencia histórica. Habían olvidado la censura del filme P.M. la clausura de Lunes de Revolución, la aversión a Néstor Almendros. Guevara no era pensador, era comisario. Nadie, menos el que lee a Gramsci, se atreve a sugerir que un proceso revolucionario puda apoyar producciones como P.M., menos mantener la decadencia que sirve de marco a Tres Tristes Tigres. Fue Néstor Almendros quien pudo captar una nueva visión con su producción Gente en la playa (1961).  Lunes de revolución tuvo también la posibilidad de transformar la hegemonía cultural burguesa prerrevolucionaria. Las luchas de poder más que ideológicas dieron al traste con estos proyectos. La nueva burocracia no tuvo una faena “destructora” sino promotora. Es ésa precisamente la labor propagandista.

Recientemente se analizó en Francia (“Cuba, l’art de la propagande”) la producción de ICAIC y los noticieros cubanos como instrumentos de propaganda. El Wolfsonian de FIU (centro de estudios especializados en esa materia) ha fallado en su misión al no incursionar en este territorio. Para muchos cubanos en el extranjero, la oferta de la Reichsfilmkammer antillana todavía se ve como una gran cosecha de triunfos cinematográficos. Todavía el Miami-Dade College y hasta estaciones de televisión ofrecen como cine serio -quizás artístico- lo que en Francia ya se exhibe como propaganda. Una ciudad con más rigor intelectual examinaría este producto dentro de “media studies” (estudios mediáticos): el ICAIC al servicio de los vaivenes en la política oficial, la institución como feudo, el festival y la escuela de cinematografía como entes de legitimación política.  Esta presencia del cine ICAIC en Miami responde a la necesidad de autovalidación de mucho personal de esa institución ahora residente en la Florida. Con una reevaluación crítica de su pasado, verían en peligro su status. Tendrían que reinventarse.  Mostrar “los logros” del ICAIC y mantener su importe con estrenos en el corazón del exilio les otorga una sensación de permanencia y relevancia. El tiempo y los expertos dirán cuál es el magnum opus cubano, cuál de sus directores será un teórico y vanguardista como Vertov, un Reifenstahl o un Eisenstein caribeño.

No se ha planteado hasta ahora qué contribución puede acreditarse el ICAIC al género, como tal, en términos formales. Por el momento no se discuten técnicas particulares que se identifiquen e impartan en las escuelas de cine como "escuela cubana". Además de la sobreactuación y el culto a la chabacanería, no se discierne una tradición en dramaturgia. Alejo Carpentier y obras del período italiano de Gattorno, ciertas abstracciones de Amelia, Cundo, Carreño y contemporáneos como Gustavo Acosta y Tomás Sánchez escapan de los lugares comunes cubanos. Con el transcurrir del tiempo podremos ver cómo el opus ICAIC transciende su geografía y trata con profundidad y universalidad los conflictos que subyacen una buena trama. Una posibilidad a estudiar es el uso de la picaresca como propaganda. Un pueblo en “período especial”, cuyas raciones alimenticias se ven mermadas, dependiente de remesas, en crisis de vivienda al verse retratado con humor,  lindo colorido, en personajes simpáticos que se ríen y “resuelven” dentro de sus estrecheces, se ve magnificado, enaltecido y validado. Es ésa la propaganda del retrato en picaresca.   

La misión propagandística (afín con la etimología del vocablo) no se limita a propagar o difundir un proyecto ideológico sino a perpetuarlo. Mediante la repetición de consignas, imágenes, entretenimiento manipulado, el suministro de información parcializada se establece una coerción a la población subyugada mediáticamente. El esquema hegemónico no se cuestiona, es ya axiomático.

Alfredo Guevara, Armando Hart, Alicia Alonso, Abel Prieto, Miguel Barnet y los directores de la UNEAC y el Instituto Cubano de Radio y Televisión conforman, aplicando las ideas de Jacques Ellul, el instrumento de adoctrinamiento. Si las directrices vienen del PCC vía el DPC, estos comisarios se ocupan de alcanzar una acción civil derivada de la idea y voluntad mediadas.  “La propaganda es la técnica de influencia social que trata a la sociedad como una máquina que puede afinarse, reinventarse en términos de ingeniería o reprogramarse”.   

Sobre el difunto Guevara, su labor como ingeniero propagandista asume siempre un segundo lugar a las especulaciones sobre su orientación sexual. Al hacer un estudio bibliográfico de Guevara, aparece hasta en una pregunta dirigida al Máximo Líder por Vanity Fair: “¿Alfredo Guevara es gay?” Dado el historial homofóbico revolucionario, la pregunta fue válida. Castro reconoció sus errores y recitó el “Yo confieso” en una entrevista para el periódico mexicano La Jornada. Su sobrina es ahora la mariliendra en jefe.

Un “outing” resulta difícil porque la evidencia se ciñe a chismes de pasillo en la ICAIC y alguna que otra hipótesis sobre presuntos amoríos. Estaba debidamente casado y había procreado. Más que “queer theory” (estudios gáis) que darían fruto si nos sentáramos frente a una figura artística de importancia -no un burócrata- es mejor oírle hablar, repasar sus discursos, ver sus fotos, leer las cartas que suscribió. El  perrito, la chaqueta y el desafío público al machismo fueron premios por lealtad al poder y por sus labores como traductor y difusor de ideología, por su efectividad como apologista en el extranjero. Alfredo Guevara fue el complemento cinematográfico de Alicia Alonso que hizo del ballet un deporte nacional.  Encarnó la decadencia decimonónica del esteta amanerado, art for art's sake. Vivió en el poder absoluto la contradicción de ser Oscar Wilde en tierra de los Van Van.

 

1 de abril de 2013

Yoani: Venus abyecta


La Venus de Brassempouy, la bloguera Yoani Sánchez -Venus abyecta- y la Gitana Tropical de Víctor Manuel García



Yoani: Venus abyecta

Es subversión. Deambular y dibujar estampas de la cotidianeidad cubana para enviarlas por Tweeter rompe las reglas. Veamos: Cuba es un país agrícola, organizado de forma militar. Su primer mandatario es producto cultural rural (Birán y Santiago de Cuba), su padre un gallego campesino. El poder se transmite allí mediante nexos familiares. Visten todos uniforme militar. La mujer en el proceso político mantiene roles subordinados (Haydée Santamaría, Melba Hernández desde el Moncada y Celia Sánchez con Vilma Espín en la Sierra).   
Yoani Sánchez es alteridad radical. ¡Es mujer independiente en punto de vista y espacio! Dentro de un patriarcado blanco que ejerce control de las matrices interpretativas y difusoras, es ésta una mujer que no admite barreras. Grandes figuras femeninas han mantenido diarios: Frida Kahlo, Ana Frank, George Sand, Louisa May Alcott y Virginia Woolf, por algunas nombrar. Mantener un diario público donde se registra una historia alternativa, sin inflamación ni melodrama, ha podido abrir brechas a la versión oficial a la que se suscribe Hollywood, los oligopolios mediáticos, las entidades del capitalismo tardío y la izquierda institucionalizada, ésa que ha perdido su filo crítico.

Produce escozor la Sánchez. Desde el Tercer Mundo escribe sobre un país tercermundista, desmitificándolo. Nada produce mayor molestia al “machangato” (término de Ileana Fuentes) que lo doblemente excluido (mujer y disidente) establezca un foro para el diálogo. La conversación, el intercambio es la antítesis del rapto autoritario. La misoginia se irrita cuando se le revela tal cual, desnuda ante el mundo. La mujer representa inclusión y pluralismo. La política de identidad se opone a la estratificación férrea del militarismo hombruno.

Las huestes sudorosas de Brasil esperaron para protestar a gritos. Algunos en Nueva York –según relata Coco Fusco en una lúcida nota— hacían preguntas sobre la educación y la salud pública, logros de la revolución. Se les hace difícil repensar los paradigmas. Cuando se vive a base de camisetas del Che y fotos de Fidel abrazado con Mandela y Allende, una voz disidente se asocia con la CIA o los viejitos moribundos del restaurant Versailles. No se formulan objeciones a las ideas de Yoani  sino se especula sobre posibles mecenas. ¿Quieren averiguar? Lean “A Room of One’s Own” de Virginia Woolf. De paso, lean a Luce Irigaray y a Julia Kristeva.

Para mentes simplistas, cualquier gobierno o líder que se erija contra los que a mentiras fabricaron la guerra de Vietnam e Irak es ya ipso facto fuerza ilustrada. Si la que viene a pronunciarse contra esta figura mesiánica barbuda es una mujer, menor credibilidad se le confiere. Ninguno de sus interlocutores le dan el "usted". ¿Qué ha sucedido? Fuera de los centros académicos, Yoani ha pasado a ser  “celebrity”, la estrella del momento con la que todos se retratan. La prensa la persigue y pronto le preguntarán su signo zodiacal. Los medios de comunicación son esencialmente machistas y su misión es entretener, servir como estupefacientes. 

El proceso que comenzó en 1959 se llamó revolución, se encarnó en falo y se vistió de militar. En la Plaza de la Revolución, el pueblo cubano se acostumbró a ver obeliscos: micrófonos, Fidel, la estilizada estatua de Martí y la torre-mirador. Tanto los  Cuba-apologistas para tildarlos de mercenarios como el exilio para otorgarles cinco minutos de fama, la disidencia fue masculina. La Sánchez y las Damas de Blanco han roto el esquema. 

Las Damas marchan en comunidad enarbolando gladiolos blancos como estandarte de paz. El pacifismo, el silencio y la mansedumbre cristiana constituyen oposición a la militarización del esquema que a menudo las agrede. Yoani emplea la tecnología para crear un ámbito de reflexión, un colectivo (anatema para el machismo) donde hay apertura para participar con comentarios. La reflexión no es como un falo que penetra con sus verdades, es un vacío que tiene su propio misterio y dinámica.   

El patriarcado cubano –si seguimos el análisis de Evelyn Reed- mantiene las propiedades del capitalismo explotador y excluyente. Tal es la falsa conciencia que la propia Yoani Sánchez aboga por el fin de un así llamado bloqueo estadounidense. Olvida (1) el rechazo al modelo económico yanqui que definió la revolución cubana, (2) la desigualdad y exclusión que crea el capitalismo libre empresario cuando hoy se lucha en el Primer Mundo contra la concentración de capital en una minoría plutócrata, (3) las barreras morales que puede usar un país para impedir el comercio con otro, parte de la autodeterminación nacional y no injerencia como lo califica la Sánchez, (4) el hecho que el bloqueo a Cuba es un mito:  los Estados Unidos es el mayor vendedor de productos agrícolas a la isla (comenzaron a un nivel de $340 millones alrededor del 2005 y en aumento desde esa fecha). Salen los barcos del puerto Fort Lauderdale y se manejan en Cuba por la agencia Alimport, (5) con la globalización llega la facilidad de comunicación y transporte, con el nuevo dinamismo asiático se ha creado una multiplicidad de actores que aumentan y diversifican la oferta y bajan los precios. Pensar obtener los términos más ventajosos en todo el universo comercial  de los Estados Unidos (economía posindustrial y en déficit de exportaciones) es caer en la falacia obsesiva y patriarcal de Fidel Castro. Cuba, por otro lado, vende en Norteamérica  millones de dólares en material cultural como cuadros, discos y giras artísticas de cantantes populares. Las remesas familiares y viajes constituyen un porciento importante del Producto Nacional Bruto isleño.  

Pasó la era de Aleksandr Solzhenitsyn. No vino en rol profético sino como “bloguera” disidente. Es una mujer de disciplina férrea. Para todos resulta notable como salió del Cuarto Mundo y se enfrentó ecuánime y lúcida a los medios de comunicación hostiles, las protestas y los comentaristas que a la caza andaban tras  contradicciones. Tuvo, por supuesto, que hacer ajustes. Mantiene un horario de jefe de estado con atletismo y empeño, escasos en aquel país. Su personaje está bien perfilado: sencilla al vestir, lenguaje accesible, hablar pausado, directa y sin artificio. Hay en Yoani Sánchez una sonrisa y una presencia escénica que mezcla el Caribe con el misterio, lo telúrico y lo distante, la Gitana Tropical de Víctor Manuel y la Venus de Brassempouy.  

Yoani Sánchez mantiene cierta distancia porque es la Venus abyecta, madre desplazada que protege el territorio de su cría: el blog y comunidad. Julia Kristeva nos explicaría que es éste un personaje radicalmente excluido cuyo quehacer afirma la libertad e identidad, escapando la censura en el ámbito etéreo de la Red. Su praxis es donde la racionalidad práctica se desploma y se afirma la creatividad. Vive en el exilio dentro de Cuba pero en el medio de lo  que describe. Es un superyó para su amo señalando la fragilidad de la ley machista. Una Venus abyecta circula en el desafío.