3 de enero de 2015

Y pasan por blancos hasta que se descubra.

Carolina Herrera, couturière, Randy Falco, presidente de Univision, Rafael Reif, presidente y rector de la tan prestigiosa universidad MIT, Ysrael Seinuk, ingeniero responsable de los rascacielos de Nueva York, Julio Larraz, el cotizado artista cubanoamericano que ha mostrado en los foros y museos de mayor relevancia en Italia, Nueva York, Francia y cuyas obras aparecen en las colecciones de mayor envergadura. Todos "pasan" por blancos.

 http://www.nytimes.com/2014/05/22/upshot/more-hispanics-declaring-themselves-white.html?_r=0

Escribe Nate Cohn del New York Times que los hispanos se identifican ahora como "blancos"



"La raza es una caracteristica inmutable para los blancos, negros y asiaticos. No es asi de claro para los americanos de origen hispano" escribe el periodista Nate Cohn del New York Times.   Citando un estudio reciente, los  investigadores hallaron que 2,5 millones de hispanos (7% de los 35 millones)  cambiaron su identificación racial de "otra" a "blanca" en el año 2010. El fenómeno nos resulta inexplicable. 

Hemos avanzado un paso: ya por lo menos no nos llaman "latinos". Tras una ardua lucha con Latina Magazine, el difunto CNN Latino, creación de Cynthia Hudson y los banqueros Isaías –investigados por la justicia- y las "súper-latinas" que de todas fuentes gubernamentales conseguían "grants" (subvenciones) para estudiar la latinalia, se percataron que los Latinos eran la tribu asentada en las márgenes del río Tíber y que con el tiempo se organiz
ó como la civilización romana. De romanos no hay muchos en el "latino market". Que lo escuchen bien en Latinworks,  López-Negrete,  Zubi, Bravo, y en la República Plasencia. Claro que en historia no están muy duchos.


Ya que lo "latino" no está  tan de moda nos acusan de pasar por blancos, estilo Michael Jackson. Hablamos castellano, idioma ibérico. Nuestra religión es mayormente católica (véanse las visitas del Papa), nuestro deporte el f
útbol europeo, nuestros culebrones (telenovelas  para redimirlas) llenas están de rubias, nuestros galanes blancos, nuestras familias históricas españolas, nuestra arquitectura herencia del plateresco y el churrigueresco. Nuestros líderes en el exilio, blancos. Ahora: ¿por qué esconderlo? Por la xenofobia yanqui. Porque han interiorizado aquello de los "brown ones" del Presidente George Herbert Walker Bush y porque Madison Avene y los que hacen los “castings” para los comerciales nos ven así, "brown", morenos.  No recuerdo a José Ferrer, una de nuestras glorias en la cinematografía seria como “brown”. No recuerdo a Badillo como “brown” ni a Octaviano Larrazolo, el primer Senador hispano en la historia norteamericana. La trayectoria es mucho más compleja y los mercaderes, los saca-cuentas, los prejuiciados no tienen la sutileza de aprender historia y antropología cultural. 





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